Sistemas de rehabilitación de fachada y costes de la obra

Con el paso de los años, las fachadas se deterioran presentando deficiencias que deben ser reparadas. Existen diferentes motivos que para llevar a cabo una rehabilitación de fachada, que pueden ir desde aspectos estéticos a otros relacionados con la salubridad y seguridad del edificio, como por ejemplo el aislamiento térmico y acústico o problemas estructurales (grietas, fisuras, elementos con riesgo de desprendimiento, etc.).

Independientemente de la causa que pueda incitar una rehabilitación, hay una serie de aspectos comunes a la hora de llevar a cabo este tipo de obras. En este artículo explicamos los sistemas más comunes de rehabilitación de fachadas, así como los aspectos que pueden condicionar el precio de este tipo de reformas y los permisos necesarios para ejecutar la obra.

Detalle del deterioro de una fachada

Los 5 sistemas de rehabilitación más comunes

Antes de iniciar una rehabilitación de fachada es imprescindible realizar una evaluación técnica para encontrar el proceso más adecuado a seguir en cada caso. No obstante, algunos de los sistemas más comunes son los siguientes:

1. Rehabilitación con mortero de cemento

Es un tipo de enfoscado duro y resistente, aunque excesivamente rígido y en consecuencia más fácil de agrietar. Consiste en aplicar a la fachada un mortero de cemento.

Se utiliza en casas de poco presupuesto y en medianeras de edificios. El acabado es pobre, así que se suele utilizar más bien como soporte de un posterior acabado.

A pesar de ser un sistema que requiere una baja inversión inicial, a medio y largo plazo resulta más caro, pues requiere un mayor mantenimiento y no ofrece ahorro energético.

2. Enfoscado con mortero de cal

En este caso se sustituye el cemento por cal, aportando cierta capacidad bioclimática que permite una mejor transpiración del muro. Además es menos rígido que el cemento, por lo tanto reduce la aparición de grietas o fisuras. 

Este sistema es el requerido en Barcelona para la rehabilitación de edificios catalogados por Patrimonio.  

3. Revestimiento con mortero de monocapa

Este tipo de revestimiento consiste en aplicar un mortero compuesto de cemento, aditivos, fibras y áridos, al que se añade agua en obra y amasado, para después ser extendido sobre las paredes de cemento. Sus características técnicas resultan interesantes por sus propiedades impermeables y ofrece una amplia gama de texturas y colores, ofreciendo un acabado directo sin necesidad de aplicar una pintura posterior.

Este sistema no ofrece ahorro energético. Y aunque su inversión inicial resulta económica, a la larga requerirá un mayor mantenimiento que los sistemas modernos.

4. Sistema de Aislamiento Técnico Exterior (SATE)

Se considera uno de los sistemas más eficaces para el aislamiento térmico de un edificio. Consiste en la instalación sobre la fachada de múltiples capas de aislamiento térmico, para posteriormente aplicar un enfoscado protector y decorativo.

 Una de las grandes ventajas de este sistema es el ahorro en la factura energética, que puede ser un 40% más baja en invierno y un 30% en verano.

5. Fachada ventilada

Es un sistema similar al SATE, pero no requiere enfoscado posterior y las planchas que se utilizan suelen ser de madera, metal, piedra o cerámica.

Con esta alternativa se pueden obtener acabados duraderos y de gran calidad. Además ofrece excelentes prestaciones térmicas y acústicas. Y también evita problemas típicos provocados por dilatación, haciendo así las fachadas más resistentes al paso del tiempo.

Como suele pasar, el coste viene determinado por los acabados que se elijan. Pero a pesar de requerir una inversión inicial más elevada, a medio y largo plazo resulta más rentable que los sistemas de enfoscado tradicionales.

¿Qué sistema elegir para reformar una fachada?

Los criterios a la hora de elegir el sistema más adecuado para la rehabilitación de una fachada sería:

  • Mejorar el aislamiento térmico y acústico, disminuyendo así el consumo energético.
  • Alargar la vida útil de los acabados de la fachada. La pintura sobre enfoscado tiene una vida útil aproximada de 8-10 años, sin embargo recurriendo a sistemas como Fachada ventilada o SATE se puede ampliar hasta 50 años de durabilidad sin ningún tipo de mantenimiento.

¿Cuánto cuesta realizar una rehabilitación de fachada?

Son muchos los aspectos que condicionan el presupuesto de una rehabilitación de fachada, por ello resulta complicado determinar un precio a priori. Algunos de los condicionantes que influyen son los siguientes:

  • Especificaciones técnicas

Algunos de los aspectos que influyen a la hora de presupuestar una obra de este tipo son: los metros cuadrados de la superficie, el tipo de fachada y la antigüedad de la misma.

  • Normas de urbanismo

Además de las cuestiones técnicas, en ocasiones entra en juego la legislación local, ya que una fachada incide en la estética urbana y según su antigüedad o ubicación puede estar sujeta a normas patrimoniales que determinen el tratamiento a seguir.

Estas normas de patrimonio suelen incidir en el coste final de la obra y resultan vinculantes, por lo que resulta recomendable contratar a una empresa con experiencia en este tipo de proyectos, como DosG, que cuenta con un equipo técnico experto en legislación urbanística de Barcelona, y por lo tanto capaz de proceder de la forma más adecuada.

  • Elementos auxiliares

Otro aspecto que afecta al precio final de una rehabilitación es la utilización de elementos  auxiliares. Por ejemplo recurrir a sistemas de trabajo vertical puede resultar más económico que el uso de andamios. No obstantes, esta decisión depende de la complejidad de la intervención del emplazamiento de la fachada.

En DosG, a la hora de abordar un proyecto, siempre se estudia la mejor manera de optimizar el uso de elementos.

  • Permisos e impuestos

A parte de los costes inherentes a la realización de la obra, hay que sumar el pago de tasas e impuestos, por ejemplo: la tasa de Prestación de Servicios Urbanísticos o los impuestos de Construcciones, Instalaciones y Obras.

Operario de dosG trabajando en la rehabilitación de una fachada en Barcelona.

Subvenciones para la rehabilitación de fachadas

Una forma de minimizar la inversión de la obra es solicitar ayudas públicas, como las que ofrece el Ayuntamiento de Barcelona para la rehabilitación de edificios y sobre las que puedes encontrar más información en este artículo.  

Si la fachada de tu edificio requiere una intervención de rehabilitación, puedes contar con el equipo de DosG para llevar a cabo el proyecto, desde la evaluación inicial hasta la realización de la obra. Consulta ahora sin compromiso.