La fachada de tu casa es la primera impresión que los visitantes o transeúntes se llevan de tu hogar, y tenerla desarreglada, desconchada o descuidada equivale a salir a la calle sin asearse o con la ropa con la que realizamos las tareas domésticas.
A veces es la fachada que está en la puerta principal, o puede ser la que da al patio trasero, o una pared lateral que se presenta como monótona o requiere de un mantenimiento, y es el momento ideal de combinar revisión y cambio de materiales dando una idea de renovación y dar rienda suelta a nuestra imaginación.
Existen muchas formas de reformar tu fachada sin tener que descalabrar tu presupuesto, ni acometer un trabajo de gran envergadura. Aquí te ofrecemos varias de las estrategias que puedes implementar para renovar la cara de tu hogar.
Piedra sobre piedra
Cubrir una franja, un sector o toda una pared con lajas de piedra con texturas, lisas en manera decorativa en un pilar, le dará un aspecto distinto y atractivo sin soportar un gasto extravagante.
Eliminar muros
En muchas casas se mantienen los balcones con muros altos, ya sea por seguridad o porque esa fue la técnica usada para el momento de la construcción. Cambiar ese muro y colocar barandas metálicas que ofrezcan la misma protección, pero aportando más luz y visibilidad, es un cambio sencillo que se refleja de manera increíble.
Cambio de color
Si la estructura de tu casa te encanta, sin embargo, la sientes aburrida, puedes recurrir a un cambio de color. Desde realizar contrastes en colores fuertes o acudir a los clásicos tonos de blanco con tonalidades pasteles, será una maniobra que le dará el brillo colorido o la elegancia de lo sobrio, según el ánimo que mantengas al tomar la decisión.
Aporte de luz y ventilación
Si la fachada que deseas renovar es la posterior, puedes escoger la eliminación de paredes, previa revisión de no alterar la estabilidad estructural de la construcción, para sustituirla por un ventanal de techo a piso de vidrios. Esta decisión le aportará luz y ventilación, dando la idea de amplitud.
Recurrir a la cerámica
Sustituir el acabado liso de cemento por una cerámica atractiva y colorida puede ser una opción muy útil. Jugarás con el contraste, puedes formar figuras y recuadros a tu gusto, y además alargar los periodos de mantenimiento por ser un material que se mantiene sin erosión.
Conexión con lo natural
En el contexto de la sustitución de partes o toda la fachada principal, lateral o posterior de tu hogar, puedes escoger un material noble y vistoso que te conecte con la naturaleza, como es la madera. Aporta sobriedad recubriendo con este estilo una columna o franja de la pared y verás el cambio en un instante.
Como te hemos explicado en estas líneas, no es necesario emprender un proyecto de remodelación largo y costoso, que tome mucho tiempo para contemplar el cambio, ni te someta a gastos que desequilibran la economía familiar, para lograr esa transformación que tú quieres y observar otra cara que aporte frescura y atractivo a la fachada de tu casa. ¡Anímate y verás!.