Mejorar la eficiencia energética en edificios que tienen muchos años construidos es un factor esencial para ofrecer un mayor confort a sus residentes, al mismo tiempo que se reduce el consumo de energía.
Sin embargo, en muchas oportunidades se hace complicado la instalación de estas medidas.
Para ello, el primer paso es efectuar un análisis de la estructura del edificio para decidir cuáles son las acciones a seguir que permitan obtener un mayor ahorro energético.
¿Cómo mejorar la eficiencia energética en edificios antiguos?
Se puede recurrir a diversas acciones con las que se alcanza un considerable ahorro de energía, al mismo tiempo que se les ofrece a los residentes de estos inmuebles contar con espacios confortables, desde el aislamiento térmico al uso de energías renovables.
El aislamiento térmico
Una de las principales opciones con las que se cuenta en el mercado para brindar a estos edificios con muchos años construidos, una disminución del uso de energía es el aislamiento térmico.
En este caso se colocan unos paneles de aislamiento en la parte interior del espacio o se realizan algunas labores dentro de las cámaras de aire.
Si se trata de la parte exterior del inmueble se recurre a un trasdosado que puede ser una excelente solución, ya que evita los puentes térmicos o la condensación.
Estas cubiertas también se pueden colocar sobre el suelo y mejoran el aislamiento de todo el edificio.
Uso de doble vidrio
Otra buena alternativa es el uso de doble vidrio, especialmente con el uso de cristales climalit. Esta acción se suele complementar con el uso de marcos de madera o PVC para romper el puente térmico.
Envolvente del aislamiento
Es conocido el problema que representa en los edificios antiguos los pilares Al estar a la vista no cuentan con ningún tipo de aislante.
Cuidar estas circunstancias especiales va a permitir conseguir que el inmueble quede envuelto en una capa continua de aislante.
Instalaciones eficientes
Se debe ejecutar un detallado análisis de los equipos que tenga el edificio. Luego de esta evaluación se tomarán las decisiones de los que pueden ser sustituidos por otros que tengan un menor consumo.
Si se trata de la sustitución de las calderas, que es una de las más frecuentes con seguridad va a representar un gran ahorro al cambiarla por una de alto rendimiento.
Otra excelente alternativa es el uso de instalación de energías renovables como la energía solar o los suelos radiantes que operan a través de una bomba de calor.
¿Rehabilitación completa?
La solución ideal y definitiva en estos casos es ejecutar una rehabilitación completa del edificio. Con eso se cubren todas las posibilidades y se evita la aparición de futuros inconvenientes.
Para ello se sugiere siempre acudir a empresas especializadas en rehabilitación en este tipo de inmueble que ofrezcan las recomendaciones que resulten más convenientes.
Es vital recurrir a empresas reconocidas para contar con garantía de un buen análisis de todos los factores que pueden mejorar las condiciones del inmueble.
En resumen existen variadas opciones que se pueden aplicar con miras a mejorar la eficiencia energética en los inmuebles de vieja data.
En cada una de estas alternativas es esencial verificar las condiciones de efectividad y la rentabilidad que representen a largo plazo.