Garantizar la eficiencia energética es una de las exigencias básicas que se exigen en la construcción moderna. Se trata de un aspecto tan imprescindible que se ha establecido una regulación especial, de obligatorio cumplimiento.
En este sentido, tanto a los inmuebles que se van a construir, como a los de vieja data, se les exige que sigan las pautas orientadas a cumplir de manera cabal con este requisito.
Tomando como ejemplo el caso de España, las viviendas construidas en la década de los 70 o antes presentan serios problemas que se asocian a la habitabilidad y el confort, dado que existían normativas que regulan estos aspectos.
La solución más apropiada para solventar estas condiciones es la rehabilitación mediante la implementación del Sistema de Aislamiento Térmico Exterior o SATE por sus siglas.
Este procedimiento garantiza la estanqueidad de la fachada, la continuidad del aislamiento térmico y resuelve los puentes térmicos, lo que permite moderar la pérdida energética del edificio.
Con la ejecución de este sistema se logran mejoras notables en el rendimiento energético, al tiempo que se evita la emisión de los peligrosos gases de efecto invernadero.
¿Cuáles son los beneficios que brinda la implementación del SATE en el rendimiento energético?
Con este sistema, se lleva a cabo lo establecido en la legislación destinada a lograr la eficiencia energética a través de un conjunto de normas a seguir en la construcción de inmuebles.
Su orientación está en la búsqueda de reducir el consumo energético y al mismo tiempo minimizar la emisión al ambiente de los dañinos gases tóxicos.
Dentro de las especificaciones está la intención de reducir una tercera parte de la energía necesaria, para contribuir a reducir las emisiones de dióxido de carbono.
Como beneficio adicional, se logra una cuantiosa reducción del gasto en la factura por energía.
Estas son las principales características presentes en el sistema de aislamiento
-
Aislamiento térmico
En lo que respecta a este elemento fundamental, se corrigen los puentes térmicos. Con esta reforma, se aumenta la envolvente térmica, que evita la entrada, de un aproximado del 50 % de la temperatura exterior.
Con este cambio la temperatura en el interior de los inmuebles se logra mantener estable durante todo el año. Por otra parte, funciona de manera exitosa en la lucha contra la humedad y las filtraciones.
-
Aislamiento acústico
Una excelente cualidad de las edificaciones modernas es la supresión de ruido que procede del exterior de la edificación. En este sentido, el SATE, además del aislamiento térmico, brinda una atrayente exclusión del ruido exterior, con el añadido de la mejoría de la calidad de vida de los residentes.
-
Incombustible
Rasgo digno de resaltar en los materiales empleados en las fachadas. En este sentido, estos elementos tienen la propiedad de proteger contra el fuego.
-
Bajos costes
De manera adicional, la instalación de este sistema resulta muy económica. Sus costes están asociados con mínimos, factor que resalta aún más si se comparan con las propiedades que ofrece de aislamiento térmico, insonorización y contra el fuego.
Principales materiales empleados para la implementación del SATE
- En la instalación de este sistema de aislamiento, uno de los materiales empleados con mayor frecuencia es la lana mineral, que es la que se extrae de rocas volcánicas.
- Otro material usado de forma habitual es el corcho expandido. Se trata de un material con alta elasticidad, de sencilla instalación.
- Fibra de madera, es otro componente utilizado, que brinda la ventaja insuperable de regular la humedad.
- Una innovación la constituye el multipor, material con sorprendentes cualidades, dentro de las que destaca su alta capacidad de aislamiento y la facilidad que presenta al momento de la instalación.
En resumen, el SATE ofrece una insuperable ayuda, en el rendimiento energético, sobre todo en los inmuebles de vieja construcción. De esta manera se adecuan a la normativa vigente.