Resulta común encontrar en edificios antiguos múltiples problemas que se asocian con el confort y la eficiencia energética, lo que se convierten en factores que hacen indispensable su rehabilitación para adecuarlo a las necesidades y regulaciones vigentes.
Por otra parte, estos procesos de rehabilitación son requisitos necesarios en el caso de ajustar los inmuebles a un nuevo uso o en la preservación del patrimonio histórico de la ciudad, que se enfoca en la preservación de los aspectos históricos y culturales que poseen los edificios antiguos.
Es necesario tener en consideración la regulación para rehabilitar edificios. Se trata de competencias del municipio, donde se debe realizar los trámites necesarios.
En tal sentido, cada ayuntamiento establece unas tasas y diversa documentación de acuerdo con la normativa estatal y que entre otras cosas divide la rehabilitación entre obras menores y mayores.
Esto significa que si se trata de reformas mayores va a requerir de la supervisión de profesionales como ingenieros y arquitectos y es indispensable tener la aprobación de los permisos antes de comenzar la obra.
Partes susceptibles de rehabilitar en un edificio
Al proyectar la rehabilitación de un edificio antiguo debe considerarse la justificación generalmente se encamina a la eficiencia energética, el Impacto en el paisaje urbano o la sostenibilidad ambiental, entre otros aspectos En este sentido se destacan algunos aspectos susceptibles de ser mejorados.
Aislamiento y sellado
En este primer aspecto a considerar, es fundamental evaluar que los métodos de instalación y materiales a utilizar deben acatar los parámetros del clima de la ubicación del edificio.
En este sentido, donde se produce la mayor pérdida de energía de estos inmuebles es por el techo. Es necesario considerar una rehabilitación que facilite el drenaje del agua de lluvia que evite la acumulación de la humedad.
Cimientos
Las estructuras se convierten en unos de los elementos más comprometidos en lo que refiere a la durabilidad de un inmueble.
Factores como la humedad y el agua generan graves problemas estructurales que por medio de la rehabilitación basada en un buen sistema de impermeabilización es una protección que alarga de manera considerable la vida útil del edificio.
Muros y suelos
En lo que respecta a los pisos y muros de estos inmuebles con tantos años, la rehabilitación está determinada por el tipo de materiales que se usen y su adecuación al clima de la localidad.
En el mercado existe una amplia gama de materiales orientados a mejorar la eficiencia de los muros y suelos que van desde la aplicación de unos sencillos paneles de maderas hasta llegar a los sistemas con paneles aislantes estructurales que es una técnica de alta eficiencia.
Por supuesto, cada método posee unas características particulares en lo que respecta a la eficiencia energética, durabilidad y coste.
Va a depender de la evaluación de los involucrados en la rehabilitación elegir el sistema y los materiales que mejor se ajusten a las necesidades específicas del inmueble.
En este sentido, las obras están orientadas a mejorar la iluminación aprovechando al máximo la luz natural.
Al planificar la rehabilitación de un edificio es esencial instalar equipos que permitan obtener una considerable reducción de la factura por consumo de energía.
Por otra parte, es indispensable considerar que todos estos cambios se deben realizar sin modificar la fachada, es decir está prohibido hacer más grandes las ventanas del inmueble o abrir nuevas ventanas.
En resumen aspectos como la estructura del edificio, su seguridad o impacto en el medio ambiente hace necesaria la rehabilitación de edificios antiguos.
Adicionalmente, la preservación del patrimonio histórico y cultural exige que estas obras se efectúen bajo un proyecto regulado.