Tenemos que admitirlo, la mayoría de las veces, pasamos por alto que la fachada de nuestro edificio está presentando algunas señales de desperfectos, los dejamos pasar hasta que nos vemos sorprendidos de que se ha convertido en un riesgo en el mantenimiento cuya reparación va a afectar nuestros bolsillos.
Importancia del mantenimiento de las fachadas
No dar el mantenimiento que debería recibir dos veces al año y no prestar atención a la fachada de nuestro edificio, es un riesgo no solo para sus habitantes, sino para las personas circulan a su alrededor.
Los materiales de construcción van perdiendo propiedades con el paso del tiempo, más aún cuando están sometidos al efecto de la intemperie, lluvia, humo y todo lo que va afectando su estructura.
La fachada más que el vestuario que envuelve un edificio dotándolo de belleza y estética, también representa el escudo que lo protege de los agentes externos. Si notamos que la fachada está presentando alguna patología, debemos actuar de inmediato antes de que se convierta en un riesgo que de lugar a graves daños a la estructura interna del edificio.
Niveles de riesgo de la fachada
Si no existe un programa de mantenimiento adecuado, la aparición de uno o varios desperfectos que no se traten a tiempo, ocasionarán una lesión en la fachada del edificio que podría obligarnos a una costosa rehabilitación.
Los riesgos comunes se clasifican en tres niveles, según las lesiones presentes en la fachada del edificio:
Primer nivel
Los daños son a nivel superficial, solo afecta la estética y no supone un peligro grave. Se corrige con mantenimiento preventivo.
Segundo nivel
No representan un riesgo de importancia para la estructura, peroro sí puede afectar la salud de sus habitantes y la funcionalidad del edificio y requiere a la brevedad una rehabilitación de toda la fachada antes de que avance el daño y se haga más costosa la reparación.
Tercer nivel
Los daños a la fachada representan un alto riesgo que pone en peligro la estructura del edificio, a quienes lo habitan y a los que circulan alrededor. Requiere de rehabilitación urgente.
Patologías y riesgos más comunes
Las fachadas de los edificios, especialmente los de las ciudades, siempre están expuestos a sufrir daños que pueden poner en riesgo no solo a sus habitantes, sino a todo lo que lo rodea. A continuación algunas señales de alerta.
Desequilibrio térmico y energético
La fachada representa además la envoltura térmica de nuestro edificio. Su diseño favorece el balance entre frío y calor ayudando en el ahorro de energía cuando es necesario utilizar calefacción o enfriadores de aire. Cuando la fachada presenta daños se pierde esta condición causando puentes térmicos.
Humedad por filtraciones
Son generadas por roturas de las tuberías de agua embutidas dentro de las paredes o fisuras en los canales de recolección de agua de lluvia causando erosión de estructuras y pinturas además de corrosión de metales.
La humedad es cultivo de microorganismos dañinos para la salud, manchan y afean la fachada del edificio y acelera el proceso de carbonatación del hormigón provocando el desprendimiento de aleros, balcones, adornos y otros elementos.
Vida útil de los materiales
La contaminación, la humedad, la exposición constante a las inclemencias climatológicas, el humo de los coches o industrias cercanas provocan la descomposición de los materiales con los cuales fueron construidas las fachadas. Y esto sin sumar el hecho de que algunos de ellos podrían ser de mala calidad.
Grietas y fisuras
Estos daños pueden ser causados por deformaciones de la estructura, dilataciones, material de mala calidad, movimientos del terreno y hasta una mala ejecución de la obra. Representan un grave riesgo a la seguridad estructural porque aceleran la degradación del edificio.
Para concluir te recordamos que el diagnóstico de los daños y los riesgos que conllevan en las fachadas es un procedimiento muy particular para cada edificio. No todos están expuestos a los mismos agentes externos, ni tienen la misma edad y cada uno presenta factores de riesgos de mantenimiento distintos que requieren de estudios adaptados a su situación.